CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El gobernador de un estado en el centro de México afirmó el miércoles que los pobres son “inmunes” al nuevo coronavirus, mientras el gobierno federal suspendía todas las actividades no esenciales del gobierno a partir del jueves en un intento de frenar la expansión del virus.

El gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, parecía referirse a los indicios de que gran parte de los mexicanos infectados hasta ahora parecen ser personas adineradas, incluidos algunos empresarios conocidos.

Las autoridades señalan que tres cuartas partes de los 475 casos confirmados en México están relacionados con viajes internacionales, y los pobres no hacen muchos viajes internacionales. Al parecer, algunos pacientes se contagiaron en viajes de esquí a Italia o Estados Unidos. Por ahora han muerto seis personas en el país.

“La mayoría son gente acomodada. Si ustedes son ricos, tienen el riesgo. Si ustedes son pobres, no”, dijo Barbosa sobre el nuevo coronavirus. “Los pobres (...) somos inmunes”.

Barbosa también parecía hacerse eco de un viejo estereotipo extendido entre algunos mexicanos sobre que las malas condiciones higiénicas han reforzado sus sistemas inmunológicos al exponerles a bacterias y otros microbios.

No hay evidencias científicas que señalen que los pobres tengan ninguna forma de inmunidad al virus que provoca la enfermedad COVID-19 en todo el mundo.

Para la mayoría de la gente, el nuevo coronavirus provoca síntomas leves o moderados que desaparecen en dos a tres semanas. En algunas personas, sobre todos los adultos mayores y las que padecen trastornos de salud previos, puede provocar enfermedades más graves, como la neumonía, e incluso la muerte. La mayoría de la gente se recupera.

Otros funcionarios mexicanos se tomaban la pandemia con más seriedad.

El ​​​​​​​Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud Hugo López-Gatell anunció que “A partir de mañana todo el gobierno federal suspende labores y cada titular de las dependencias determinará quiénes son esenciales para no poner en riesgo el funcionamiento de las instituciones”, indicando que se entendían como esenciales hospitales, producción de combustible y energía eléctrica o saneamiento público, así como fuerzas de seguridad.